9/19/2006
Cualquiera diría que tengo corazón de otaku..., por lo mismo es necesario presentar algunas de las maravillas orientales que últimamente me han dado verdaderos lujos visuales.
Mi desprecio a los orientales hace muy poco tiempo era grandísimo, una actitud racista repudiable, pero ocurrió algo que ya no creí que pasaría; ¡me enamoré de ellos! jamás pensé que iba encontrar en ellos tanto ocio, pero por sobretodo tan similar en cantidades al mío. -y al de mis congéneres más cercanos.
Mi desprecio a los orientales hace muy poco tiempo era grandísimo, una actitud racista repudiable, pero ocurrió algo que ya no creí que pasaría; ¡me enamoré de ellos! jamás pensé que iba encontrar en ellos tanto ocio, pero por sobretodo tan similar en cantidades al mío. -y al de mis congéneres más cercanos.











que maravilla!